Hoy tengo muy poco dolor

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Cuando vi anunciado el taller «La enfermedad como proceso creativo» me impactó mucho el título, ya que recién me habían diagnosticado fibromialgia.  El nombre de la enfermedad no fue mi problema, sino todos los síntomas que tenía en esos momentos y el síntoma principal era el dolor.  El anuncio del taller lo publicó Melisa, una mujer que es danzaterapeuta y le tengo confianza, y después de leer detenidamente el contenido del taller le pregunté si conocía a la facilitadora y me dijo que sí y que ampliamente recomendaba el taller.

Un punto muy importante es el sistema de becas que tenía Txell  para el taller, de otro modo no lo hubiese podido cubrir, ya que tenía unos meses que había dejado de trabajar por el mismo proceso de la enfermedad, este hecho lo agradeceré eternamente.

Fue un taller muy especial, sólo llegamos tres personas, mujeres, y además las tres trabajamos con temas de salud y una de las compañeras también con fibromialgia, pero ya tenía más avanzado su proceso de curación, detalle que me motivó mucho para saber que también yo me sanaría.

La personalidad apacible de Txell fue importante ya que de una forma suave, respetuosa, amorosa nos fue confrontando con lo que nuestro cuerpo relataba de la enfermedad. En todo momento me sentí con un gran soporte terapéutico sin sentirme juzgada.

Fueron dos días con muchas horas de trabajo en los cuales exploramos diferentes técnicas: danza, pintura, escritura, escenificación, de lo que recuerdo. Todo me iba gustando, pero un detalle que me sirvió fue las pausas para vivir la integración de las experiencias.

Para mí ese taller fue encontrar vías alternas para la enfermedad, me puso en la antesala de seguir atendiendo de forma consciente y amorosa lo que seguía en mi vida.

Me hubiese encantado tomar una segunda vez el  taller, aunque recibí la invitación por parte de Txell por alguna razón ya no pude asistir, pero desde luego que lo recomiendo muy ampliamente.

Hoy tengo  muy poco dolor en mi cuerpo y una forma totalmente diferente de vivir;  con muchos aprendizajes integrados y más feliz que hace un par de años.

 

Blanca Arreola
Ciudad de México (2014)

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